La historia de HTML5 | |
HTML4, que se dio por cerrado en 1998, es el lenguaje de markup que conforma la base de
la gran mayoría de las páginas web que podemos ver a día de hoy. Los diseñadores y desarrolladores web han estado utilizando la especificación HTML 4.01 durante bastantes años de manera satisfactoria, combinándola con CSS para la definición de estilos y con JavaScript para añadir interactividad a los contenidos. Tras la finalización de HTML 4.0.1, el W3C continuó sus trabajos en consonancia con la evolución de la web, y comenzó con un lenguaje llamado XHTML 1.0. Existe una pequeña diferencia entre HTML 4.0.1 y XHTML 1.0 (XHTML es un lenguaje más estricto: por ejemplo, todas las etiquetas deben indicarse en minúsculas). Uno de los objetivos de XHTML 1.0 era crear
un lenguaje de markup que pudiera extenderse y resolver las necesidades de las tecnologías
futuras, por ejemplo para los dispositivos móviles. Muchos sitios web se han creado utilizando XHTML 1.0 como marco de desarrollo y muchos diseñadores y desarrolladores valoran positivamente sus reglas sintácticas más estrictas. En paralelo a la adopción y difusión de XHTML 1.0, se empezó con el desarrollo de otro lenguaje, XHTML 2.0, que añadía una serie de novedades de gran interés a las páginas web y que se apoyaba de forma notoria en XML. No obstante, este nuevo lenguaje adolecía de diversos problemas de tipo técnico y no resolvía adecuadamente las necesidades reales de los desarrolladores.
En 2004, un grupo de representantes de los principales fabricantes de navegadores y un grupo de trabajo de desarrolladores web formaron un grupo independiente llamado WHATWG (iniciales de Web Hypertext Application Technology Working Group). Su misión consistía en crear una especificación de lenguaje HTML mejor, orientada a crear un nuevo tipo de aplicaciones web pero manteniendo la compatibilidad con las versiones en activo de los navegadores existentes.
Durante unos dos años y medio el W3C y el grupo WHATWG trabajaron en paralelo y de manera independiente hasta que en 2006, Tim Berners-Lee, creador de la World Wide Web y fundador del W3C anunció que el W3C y WHATWG trabajarían juntos en la elaboración del estándar.
Como resultado de todo ello, se abandonó el desarrollo de XHTML 2.0 y la especificación HTML 4.0 se reformó con el nombre HTML5. No obstante, conviene recordar que HTML5 empezó siendo Web Applications 1.0, y eso nos da una pista muy clara para entender para qué fue diseñado realmente HTML5.
Gracias a que el W3C tomó el liderazgo para el desarrollo de HTML5, ahora los desarrolladores tenemos la garantía de que HTML5 será realmente un estándar gratuito y con las suficientes garantías de no incurrir en problemas de propiedad intelectual.
HTML5 extiende la definición de lo que puede hacer una página web
A día de hoy HTML no tiene capacidad para reproducir contenidos multimedia, como audio o vídeo, sin un complemento (un "plug-in") como los de Adobe®Flash® o Microsoft® Silverlight®. HTML tampoco tiene capacidad para almacenar datos en el ordenador del usuario, esto se hace actualmente mediante un lenguaje de scripting o con alguna otra tecnología. No existe un formato de dibujo nativo en HTML. Los gráficos y animaciones se ofrecen en estos momentos en forma de archivos de imágenes o con la ayuda de otros complementos (Adobe Flash, Java, Microsoft Silverlight u otros). En general, cada vez más gente depende de la web y utiliza aplicaciones web y las expectativas que se generan alrededor de lo que puede (o podría) hacer una página web van creciendo día tras día.
Esta demanda de los usuarios en favor de un mayor rendimiento y unos sitios web con prestaciones más avanzadas y completas se ve limitada por el lenguaje HTML que se utiliza actualmente.
El lenguaje HTML5
El lenguaje (o "markup") HTML5 incorpora algunas etiquetas nuevas pensadas para hacer que la estructura de la página web sea más lógica y funcional. Antes de HTML5, la estructura de una página dependía fuertemente de las etiquetas <div>, generalmente asociadas a una clase CSS o un ID. Por ejemplo, en HTML 4.0 es una práctica comúnmente aceptada definir la cabecera de una página web de esta forma:
<div id="header" > Esta es la cabecera </div>
En este caso, el código destacado en color rojo es el ID de CSS que sirve para definir la anchura y altura de la cabecera así como su color de fondo. En el código CSS podríamos tener algo así:
header { width:960px; height:100px; background-color:gray; } |
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